
Quien me iba a decir a mi que hacer una visita a la Sra. hacienda me iba a resultar tan gratificante, y es que por primera vez en mi vida me ha tocado recibir, y oye con los brazos abiertos. Lo suficiente para escaquearme del trabajo y salir un par de horas antes, lo suficiente como para apreciar que el día era estupendo.
Quien me iba a decir a mi que esa noche iba a tener una de esas noches tontas en las que por tu boca no salen más que chorradas, que cuando te juntas con "Julito Hijo" acaba hasta la camarera por los suelos.... un desastre que los globos no tuvieran Helio.
Quien me iba a decir a mi que pasar toda la mañana en IKEA iba a ser tan rápido, y que la chica de los ojos intensos me iba a atender tan bien.
Quien me iba a decir que toooodo eso iba a caber en mi coche, un coche joven actual para un joven actual, soltero y descolocado socialmente.
Quien me iba a decir a mi que podía pasar un sábado sin dormir la siesta, de compras, de visitas pendientes a familiares, de llevar el regalo al niño que el fin de semana que viene hace la comunión (algo de lo que no estoy digamos.... orgulloso).
Quien me iba a decir a mi que con 31 años me iba a convertir en un.... alérgico más. Que el sábado por la noche no pude disfrutar de los Waldorf Histeria en Torrelodones por que el pañuelo, la congestión y los estornudos no me permitía mirar mas allá de la niña de 15 años que estaba enfrente de mi.
Quien me iba a decir a mi que el domingo tenía que celebrar el cumpleaños de mi santa abuela, que se me había olvidado, y quien me iba a decir a mi que iba a estar por la tarde viendo un peazo piso que se han comprado otros amigos e íbamos a estar toooda la tarde hablando de cocinas, de muebles, de montajes, espacios y luces indirectas (hace un año me hubiera reído del que me dijera que yo podía hablar de eso, pero si, es cierto, me encanta, es lo que toca) y lo que os espera, por que ya sólo quedan 8 meses (en teoría) para que mi casa del árbol sea una realidad.... asi que prepararos para leer post de cocinas de pongame ese mueble aqui y el otro allá de hipotecas, de luchas con el banco y de reuniones de vecinos....
Quien meiba a decir a mi que sin motivo aparente alguno al ir conduciendo sólo, por la carretera y disfrutando del sol, del aire y del tráfico fluido me iba a confesar a mi mismo que soy un tío muy feliz, por varias razones y por ninguna en especial.
Besos de lunes, suaves que los lunes ya se sabe..... que pocas ganas de trabajar y yo con estos pelos.....